Este libro

Como fruto de los primeros cuatro años de trabajo de "Creer para Ver", queremos ofrecer el relato de las experiencias de siete de las escuelas apoyadas por el Programa.

 

Son hechos, imágenes y palabras que hacen visible una Argentina a menudo invisible en medio de las malas noticias, esas que sólo ha­blan de las escuelas si un chico llevó una navaja o le pegó a un compañero. Este libro nos permite ver a esos chicos que demasia­das veces no vemos, porque no responden a los estereotipos con que muchos adultos describen a los jóvenes: "no les importa nada", "son maleducados", "no son como en mis tiempos"…

 

En estas páginas se ven escuelas donde se investiga y se estudia no sólo para la nota, sino porque lo que se aprende tiene que servir para los demás. Se encuentran docentes que educan con el ejemplo, que forman ciudadanos activos y responsables no desde los discursos, sino a través de experiencias reales de compromiso con la comunidad.

 

A lo largo de estas páginas, podremos asomarnos a la vida de esos chicos "invisibles" a quienes sí les impor ta su barrio o su pueblo; que no son sólo "la promesa del mañana", sino los hacedores del hoy; que aunque carezcan de bienes materiales no son "pobrecitos", sino protagonistas del desarrollo local.

Son estudiantes que no sólo sacan buenas notas", sino que se están educando con un rigor académico y un compromiso social que muchos adultos debieran envidiar.

 

Este libro le da la palabra a estudiantes solidarios que merecen ser escuchados: a los niños tucumanos que son promotores de la alfabetización y la lectura en la "villa" en la que viven; a los adolescentes de la periferia de Neuquén que capacitan en oficios a comunidades mapuche; a los chicos "especiales" de Quilmes que apadrinan las plazas del barrio; a los jóvenes y adultos porteños que convirtieron a un centro de formación profesional en una usina solidaria; a los estudiantes de la escuela técnica cordobesa que hacen sillas de ruedas para discapacitados sin recursos; a los chicos guaraníes que están contribuyendo al desarrollo agrícola de su pueblo; a las chicas mendocinas que producen materiales didácticos para niños autistas, y a los adolescentes de Berisso que recuperaron la rica historia de su localidad.

 

En los rostros de los protagonistas de estas siete experiencias, queremos reconocer y contribuir a hacer visibles a los millones de estudiantes argentinos que hoy están construyendo una Argentina mejor.