| PRENSA
Emprendimientos educativos premiados
La Nación – 9 de junio de 2005
Un concepto que se ha difundido mucho en los últimos años, y que responde a una realidad que crece día tras día, es el de responsabilidad social empresaria. Esta denominación abarca todas las actividades que las empresas llevan adelante con fines comunitarios y solidarios, como una manera de devolver a la sociedad en la que actúan parte de lo que reciben de ésta como apoyo a su actividad específica, y como una muestra concreta de su compromiso en lo económico, lo profesional y lo social.
Pues bien, dentro de esta línea de pensamiento, la empresa de servicios profesionales PricewaterhouseCoopers entregó la semana última los galardones a las escuelas ganadoras del II Premio a la Educación, que auspicia esta firma, y que fue declarado de interés educativo nacional por el Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología de la Nación.
Con el lema "Microemprendimientos educativos solidarios", cuatro fueron las escuelas que se hicieron acreedoras al premio, que consiste en 5000 pesos para cada una, más el asesoramiento y la capacitación en gestión empresaria, a cargo de profesionales de PricewaterhouseCoopers, y capacitación pedagógica y en aprendizaje, y servicio solidario, a cargo del Centro Latinoamericano de Aprendizaje y Servicio Solidario (Clayss).
La sola mención de los temas encarados por cada comunidad escolar da idea de hacia dónde se dirigieron las expectativas tanto de los participantes como de los miembros del jurado: "Educar con esfuerzo logrando lo mejor", de la escuela de enseñanza media particular incorporada N° 8040, de Santa Fe, para la producción de tizas, borradores y reglas de madera para uso educativo y de alimentos artesanales (masitas secas y bocaditos); "Pasteurización y ensachetado de leche", del Instituto de Enseñanza Media Almirante Brown, de Huanguelén, por el servicio de ensachetado y pasteurización de la leche a los tamberos que realizan el ordeñe y la distribución del producto; "Escuela en servicio comunitario", de la escuela de educación técnica N° 4 Jorge Sábato, de Florencio Varela, por la confección de bastones y muletas, y "Ayudando a nuestros abuelitos", de la escuela especial N° 503 Jorge Newbery, de Tandil, por su proyecto para confeccionar bastones en su taller de carpintería y donárselos a un asilo de ancianos sin recursos.
Bienvenidos sean estos emprendimientos solidarios a los que da lugar un premio como el mencionado, porque permiten a los alumnos, dentro de un ámbito conocido y cotidiano como el de la escuela, responder con iniciativa y responsabilidad a problemas sociales que atañen directamente a su comunidad, pero aplicando los conocimientos aprendidos en el ámbito escolar.
Bien sabemos que son esos conocimientos los que, puestos en práctica desde la infancia, se integran a la personalidad de una manera tan profunda que hace muy difícil renunciar a ellos en la edad adulta. De esta manera habrá por fin futuras generaciones de argentinos responsables, que piensen en el bienestar de su comunidad y de la sociedad toda de nuestro país. |