Gabriela Murua, directora del flamante establecimiento educativo con orientación técnica, similar a la ex Enet, aclaró que "esta es la apertura para el dictado de clases, pero la inauguración oficial será el dos de mayo, con toda la fiesta que significa contar con una escuela con la orientación técnica para los chicos del Alto", sostuvo.
Inés Acosta, dirigente barrial del barrio Arrayanes, no deja de recordar a sus pares, Mirta Díaz del barrio Vivero, Almonacid y Guzmán de El Progreso. Se sonríe al recordar cuando hace meses, anunciaron ante El Cordillerano que "este año se abrirán las puertas de esta primera escuela técnica", y luego con signos de nervios, señaló que "es una alegría inmensa, sabíamos que podíamos lograrlo, mucho más con el acompañamiento y trabajo de la Fundación Gente Nueva".
Demostramos que podemos hacer cosas además de hablar, indicó y remarcó el valor que "tiene para los chicos de la zona del Alto, contar con una escuela técnica".
La directora del flamante edificio educativo de nivel medio, Gabriela Murua, recuerda la fecha de la apertura oficial y luego sostuvo que "tenemos dos primeros años con 34 alumnos en cada una, quienes dentro de seis años, egresarán con el título de maestro mayor de obras, y además la posibilidad de seguir una carrera terciaria en la Universidad".
Superó las vacantes, dijo la directora y agregó que "ahora ya no hay cupos, esto demuestra que era una necesidad que tenía la zona del Alto".
Recordó que "para este logro no dejamos de reconocer el trabajo de la gente de los CAAT 5 y 7, allí las cinco dirigentes barriales realizaron talleres con la gente de la Fundación de Gente Nueva".
A través de la citada fundación se logró la financiación y todo lo que tiene que ver con el plantel docente, dijo Murua.
La profesora Gabriela Nis en la materia lengua, se sumó a la alegría junto a la preceptora, Cristina Prochazka. Entre todos recordaron que "el nombre que llevará este colegio es "Nehuen Peuman", que en lengua Mapuche significa "la fuerza de un sueño".
Un sueño o anhelo hecho realidad, a partir de la fuerza de cinco mujeres que decidieron ponerse los pantalones largos, con el acompañamiento de la Fundación Gente Nueva y, los vecinos del barrio Quimey Hue, lugar donde se levantó el colegio y que hoy lo hacen suyo. |